Tolú, un trozo de carbón enclavado en un enorme diamante

Publicado Enero 7, 2007


Por donde cruza el petróleo pasa una desbordante bonanza económica que genera impacto en la comunidad, ya sea mediante beneficios para la zona de influencia, calidad de vida o derroches incontrolables de nuevos ricos. Eso es lo que se espera que ocurra, en general. Pero también puede llegar el fantasma de la corrupción, con todas las perversiones que esto entraña.
En el municipio de Santiago de Tolú, paradisíaco rincón de la geografía colombiana, específicamente en su corregimiento
Tanques oleoducto en Coveñas
Tanques oleoducto en Coveñas
Coveñas, situado a solo 20 kilómetros de distancia, en el departamento de Sucre (Colombia), sobre el mar Caribe, en el océano Atlántico tienen asiento cuatro muelles donde desembocan varios oleoductos: el oleoducto Caño Limón-Coveñas, el oleoducto de Colombia (ODC), el oleoducto Central (Ocensa) y las líneas de 12″ y 16″ operadas por la Empresa Colombiana de Petróleos S.A. (Ecopetrol).
Pero, además, por aquí no solo circulan entre el 77% y el 83%
Cable Submarino Maya 1
Cable Submarino Maya 1
del petróleo que exporta Colombia, sino que también a estas
playas llega el cable submarino Maya 1 que conecta a La Florida con Tolú. Todo esto da para pensar que debería ser un municipio próspero; pero allí las regalías y todos los dineros que ingresan, por el concepto que sea, han sido sistemáticamente robados a raponazos por la clase política, los paramilitares y la guerrilla.
Por esta razón Santiago de Tolú, un municipio enclavado como un trozo de carbón en un enorme diamante, sobreagua en medio de uno de los índices más altos de pobreza de Colombia. Un documento del Ministerio del Medio Ambiente asegura que en varios municipios de la región, entre los que se incluye Tolú, “Las coberturas de agua potable son bajas pues han sido contaminado los ríos, ciénagas y mares, con poco saneamiento de las aguas servidas, lo que también perjudica la pesca”.
Según el estudio del Banco de la República “Riqueza y despilfarro, la paradoja de las regalías en Barrancas y Tolú”, realizado por Joaquín Viloria De la Hoz y publicado en 2002, las cifras más recientes disponibles arrojan que el Índice de Necesidades Básicas Instisfechas (NBI) para Tolú en 1993 indicaban que el 57,6% de la población, es decir, más de la mitad, vivía en situación de NBI, y que el 31,2%, la tercera parte de sus habitantes, vivía en la miseria absoluta. Otras cifras arrojaron que el 30,2% de la población habitaba en viviendas inadecuadas, el 19,2% poseía servicios inadecuados, el 20,7% vivía en hacinamiento crítico, se presentaba un 10,8% de inasistencia escolar y el 20,7% vivía en situación de dependencia económica. (No encontré datos más actualizados, así que si algún lector dispone de nueva información, pues es bienvenida).
El último censo del Departamento Nacional de Estadísticas (DANE), arrojó que para 2005 el 14,8% de la población no tenía ningún nivel educativo, el 39,5% ha alcanzado la educación primaria, el 28,5% secundaria, solo el 3,6% había alcanzado la educación profesional y el 0,2% especialización, maestría o doctorado. Sin embargo, los resultados del estudio “La paradoja de las regalías en Barrancas y Tolú”, indican que en el año 2000 el analfabetismo era del 36%.
Años de robos por millares de millones… Y eso que solo estoy citando el caso de Tolú.


http://www.markota.wordpress.com

eltiempo.com / archivo

Santiago De Tolú, Hueco Negro Para Las Regalías


En lugar de convertirse en una fuente de progreso, las reglías se volvieron en los últimos 10 años en el peor foco de corrupción en el municipio de Santiago de Tolú, que en ese periodo ha recibido 162.000 millones de pesos y los cuales han ido a parar a un hueco negro. (VER CUADRO: EJECUCION PRESUPUESTAL DE TOLU)
En lugar de convertirse en una fuente de progreso, las reglías se volvieron en los últimos 10 años en el peor foco de corrupción en el municipio de Santiago de Tolú, que en ese periodo ha recibido 162.000 millones de pesos y los cuales han ido a parar a un hueco negro.
(VER CUADRO: EJECUCION PRESUPUESTAL DE TOLU).
Ese monto es igual a lo que recibieron en esa década todos los municipios del departamento de Sucre, que apenas sobreviven con los dineros que se les gira por el sistema general de participaciones. Lo triste es que el caso de Tolú es una especie de microcosmos de lo que sucede en otras regiones del país con esos dineros.
Según recordó el senador Bernardo Alejandro Guerra Hoyos, ese municipio sucreño registra un analfabetismo del 40 por ciento frente a un 25 por ciento de todo Sucre y a un 10 por ciento de todo el país. En Tolú el problema de mortalidad infantil es tres veces más grande que en el resto de municipios.
En un debate realizado recientemente en la Comisión VII del Senado, se reveló que después de haberse invertido 250.000 millones de pesos en el acueducto del municipio, hoy tiene una cobertura de apenas el 67 por ciento. La del alcantarillado es del 31 por ciento.
"La Ley 141 de 1994, ley de Regalías, genero expectativas en la región y pretendía lavarle la cara sucia a Tolú, pero además de fortalecer las arcas del municipio de Tolú, los altos recursos por regalías incrementaron la corrupción", dijo el parlamentario quien señaló a los organismos de control de no haber no han tomado medidas de fondo al respecto.
Desangre por tutelas.
Lo paradójico es que teniéndolo todo para ser la región más próspera del departamento -económicamente hablando-, el municipio tuvo que acogerse a al Ley 550 o de intervención.
Entre el anuncio de acogerse a la Ley 550, en febrero del 2001 y su entrada al proceso en agosto del 2002, se desató una ola de tutelas que terminó por acabar de desangrar al municipio portuario, según Aristides Buelvas, ex candidato a la alcaldía. En pago de tutelas, sobre cuya legalidad hay un manto de dudas, se destinaron 7.000 millones de pesos.
El vicefiscal, Luis Alberto Santana, reconoció que la unidad anticorrupción de la Fiscalía tiene radicados 725 procesos por el delito de peculado, por el manejo indebido de los recursos procedentes de las regalías giradas por Ecopetrol.
El problema ha sido que una vez se abren las investigaciones, arrancan las presiones políticas y de toda índole las cuales terminan, inclusive, con el asesinato de funcionarios, señalaron varios ex concejales.
Según la Contraloría Delegada para Minas y Energía, ese despacho ha realizado tres investigaciones de responsabilidad fiscal de obras no terminadas en el periodo 2001-2002.



El más reciente proceso que se encuentra en trámite en la Contraloría Delegada de Investigaciones Especiales involucra a dos ex gobernadores del departamento de Sucre los cuales tuvieron a su cargo el manejo de las regalías cuando el Gobierno nacional le suspendió el giro al municipio al detectar irregularidades.
El contralor Antonio Hernández Gamarra, sucreño de nacimiento tiene su propia teoría de lo que sucede en Tolú: "mientras no asista un control social, un control político, eficaz, el control fiscal podrá llegar y llegará, pero será insuficiente".



http:// www.eltiempo.com